Me enamoré de sus piernas (IX)

    AVISO IMPORTANTE

 

 

Datos ténicos

Las piernas de Evelin

Título: Me enamoré de sus piernas (IX)
Autor: Gestialba.com
Productor: Gestialba.com 
Gión:

Gestialba.com

Protagonista principal: Evelin
Actores: Evelin, Jorge, Lorena, Jennifer, Teresa
Musica: Gestialba.com
Fotografía: Gestialba.com
Editada: 2006
Género: Erótico 
Duración: 005 minutos 
Recomendada: Mayores de 18 años

 

Relato

Durante unos segundos me quedo pensativo, si mi amigo abogado, el que nunca está cuando lo necesito, me dijo que era un psicólogo amigo suyo ¿Por qué ahora es una doctora? No tiene mucho sentido. De todas formas iré a verla, lo necesito estoy más liado que un ovillo de hilo.

-Mirian me marcho. Déme el presupuesto para entregar a la empresa Tornillos Rodantes, S.A.. No volveré hasta mañana.
-De acuerdo Sr. Jorge. ¡Que le vaya bien! Sr. Jorge si mañana no está usted aquí a las 10:00 de la mañana ¿Llamo a la policía?
-Eso puede olvidarlo, fue una pequeña broma.

El comentario de Mirian me hizo recordar ¡Algo sucede en mi cabeza! ¿Por qué esas lagunas mentales? Con tanta tensión sentí un picor en la nariz y con mi mano derecha me rasqué y entonces recordé que me habían pintado las unas de color amarillo y por bien que me las limpiaran algún rastro debe quedar. Examiné todas y cada una de las uñas de los dedos de mi mano pero no veía nada. A punto de coger el ascensor me di la vuelta y me dirijo hacia mi despacho.

-Hola de nuevo, Mirian. Tenemos una lupa muy potente ¿Dónde está?
-Ahora se la traigo Sr. Jorge. ¿Para qué la quiere?
-Usted tráigala.

Puse la mano izquierda bajo del proyector de luz que tiene Mirian en su mesa y con la lupa inspeccioné cada una de las uñas, y en la uña del dedo meñique tenía una zona pintada de color amarillo, que precisamente era el color que utilizaron, aumenté todo lo que pude y le dije a Mirian:

-Dime. ¿Qué ves en este trozo de dedo?
-Un trozo de uña pintada de amarillo.

¡Bien grité! ¿No estoy loco, no estoy loco! Le di un beso en la mejilla a Mirian. ¿Qué ahora si pensaría que lo estoy! ¡Me da igual, yo sé que no! Todo contento salí de mi despacho en dirección de la empresa de Evelin.

Hoy había mucho tráfico y he llegado 5 minutos tarde, pero estoy tranquilo porque he llamado por teléfono y le he avisado. Son las 10:05 nada más entrar la recepcionista llama por teléfono:

-Buenos días Sr. Jorge, la Srta. Evelin ya viene a buscarle.
-Buenos días señorita.

Los empleados de esta oficina son muy eficiente o simplemente son autómatas, ni siquiera ha esperado ha que entrara para llamar a la persona con la que quería hablar, no sé si quiero una secretaria así para mi empresa. Se ha puesto en pie y ha salido de su mostrador para recoger unas revistas de la mesa de recepción ya caducada y tiene exactamente el tipo y las piernas perfectas iguales a las de Evelin, Lorena y Jennifer. Esto no puede ser casualidad, no es que se parezcan es que son idénticas, sólo les cambia la cara. En cuanto hable con Evelin le preguntaré directamente y sin rodeos.
-¿Cómo está Sr. Jorge?
-Estoy perfectamente Evelin.
-Acompáñeme, vamos a la sala de juntas, allí estaremos cómodos y comentaremos el presupuesto.

Hoy me pasea por otra parte de esas grandes y fantásticas oficinas, mientras llegamos trato de ver las piernas de otras empleadas pero me ha sido imposible todas estaban trabajando y no les podía ver las piernas. Entramos en la sala de juntas, que más que sala parece un salón, es enorme:

-Señor Jorge siéntese por favor y presénteme el presupuesto.

Observo que Evelin está utilizando un tono de voz agresivo, lo hace indudablemente para despistar de todo lo ocurrido, además se dirige hacia mí de nuevo con el tratamiento de señor. Todo esto no me da buena espina, trataré de ir capeando los acontecimientos.

-Tenga el presupuesto, está todo explicado. El programa de cálculo que ustedes necesitan es el estándar que nosotros tenemos en el mercado, al que haremos unas modificaciones para adaptarlo al caso concreto que ustedes solicitan. Por ese motivo tiene ese precio tan competitivo.
-Sr. Jorge. 30,000 euros no me parece que sea un precio competitivo. Me parece más bien un precio abusivo.
-Srta. Evelin. No creo que lo sea. Pero en su mano está el hacer comparaciones con otras empresas. Sin ir muy lejos tiene usted a nuestra competidora que si le pide este mismo programa le puede pasar un presupuesto de 300,000 euros. ¡Compruébelo!

Con rostro agrio, se levanta me extiende la mano y me despide:

-Estudiaremos su oferta, cuando sea comparada con las demás empresas, si es de proceder le llamaremos. ¡Qué tenga un buen día!
-Gracias. ¡Qué usted también lo tenga! Me acompaño hasta la salida como acto de cortesía.

La entrevista ha durado exactamente 15 minutos, no me ha dado pie a decir nada y mucho menos a decirle que me interesaba trabajar con ellos siempre y cuando estuviéramos de acuerdo en mis honorarios. Estoy desconcertado, contrariado, frustrado ¡Cabreado! Esta gente está tratando de hundirme psicológicamente. ¿Pero con qué objetivo?

Como he terminado tan temprano y estoy que echo chispas, desde este momento voy a adoptar la profesión de detective, para más señas “privado”. Para ello me dirijo a unos grandes almacenes y entro en el departamento de fotografía, y adquiero una cámara digital con teleobjetivo, una mini cámara digital , una grabadora de pequeñas dimensiones y unos prismáticos, todo lo pago con la visa oro de la empresa. Este gastos me será difícil de justificar, no se creerán mis motivos, si no los aceptan lo pagaré de mi sueldo.

Cargado de todos estos artilugios me dirijo al aparcamiento de la empresa Tornillos Rodantes, S.A. y espero aparcado en frente. Pretendo fotografiar como son sus empleados. ¡Tengo una corazonada! Llevo a la espera dos horas y no ha salido ni entrado nadie. Esperaré hasta las 15:00 horas que es cuando acaban según el horario expuesto en la recepción. Son las 15:05 y no sale nadie de los propietarios de los 75 vehículos que he llegado a contar aparcados. Sigo en mi empeño y espero que alguien salga. Cuando son las 17:45 por el fondo unos de los coches inicia una maniobra de marcha atrás y toma la dirección hacia una puerta de grandes dimensiones que hay en un lateral de la empresa.

Me he debido quedar dormido yo no he visto entrar ninguna persona en el coche, he mirado con los prismáticos y los cristales son oscuros no distingo a nadie. Para nada me he dormido, tras ese coche y en perfecta formación empiezan a salir del aparcamiento e ir entrando por esa puerta en la empresa, en cinco minutos el aparcamiento queda totalmente desierto. Mi primer día de investigador ha dado sus frutos. Mañana a las 8:00 estaré aquí para ver si veo a alguien entrar. ¡Oh, qué olvido! ¡Tengo cita con la psicóloga!

Aún tengo tiempo de llegar, estoy muy cerca de la consulta. Me pongo en marcha y por suerte nos son calles de mucho tráfico por las que tengo que pasar, llego a las 18:00 horas en punto, la consulta está vacía.

-Buenas tardes, soy el Sr. Jorge y tengo hora para hoy.
-Espere un momento. La doctora Teresa le atiende en unos segundos.

Esto me tiene intrigado, la enfermera recepcionista tiene un cuerpo de película, me estoy temiendo lo peor. Se levanta para acercarme a la puerta de la consulta y me confirma lo que sospechaba, su cuerpo es exactamente como el de Evelin. Por fortuna ahora ya tengo material para fotografiar con la pequeña cámara que he adquirido.

-Sr. Jorge es su turno.

Me acerco, y cuando veo a Teresa, me quedo helado parece ser es la hermana gemela de Evelin, no se diferencian más que en el color del pelo.

-Buenas tardes Sr. Jorge. ¿Cómo se encuentra?
-Confundido, muy confundido. ¿Evelin es su hermana?
-No tengo ninguna hermana, soy hija única Sr. Jorge.

Le hice un par de fotografías para comparar, pero me da la sensación que si explico esto que me está sucediendo a alguien me encierran directamente en un psiquiátrico.

-Pase por favor Sr. Jorge y siéntese cómodo, tengo 2 horas para escucharle. Su, nuestro amigo Luís me ha contado por encima lo que le está sucediendo, pero quiero que sea usted quien me lo explique detalladamente.

En ese momento no sabía que hacer, si explicarle o levantarme y salir de allí como alma que la lleva el diablo.

 

*-*-*

¿Qué le ha parecido?

Malo

Regular

Bueno

Muy bueno

Excelente

Sigue

Denominación de la RAE de Género

Imprimir


Aviso

Todos los textos  aquí expuestos han sido creados por el grupo de escritores de gestialba.com por lo tanto son textos originales y con derechos de autor.

Situando el puntero del ratón durante unos segundos sobre los bocetos sentirás algunos sonidos.

Realizamos programas para la gestión de empresas. Empresas medianas y pequeñas. Programas de contabilidad, cartera de pedidos clientes proveedores, facturación control de albaranes, tesorería cartera de cobros y pagos y estadísticas.

Nuestro agradecimiento a todos los que por unas causas o por otras visitan nuestra web. Gestión de empresas PYMES. Relatos eróticos, Me enamoré de sus piernas (IX) Tesesa la psicóloga es como Evelin.